
Por: Jorge González
Son muchos los comentarios y teorías sobre la ausencia de Daniel Santiago de la Selección Nacional de Baloncesto de P.R., en el Torneo Pre-Olimpico Las Americas 2007.
Quisiera evaluar este tema dentro de varias perspectiva y dejar que tú como lector analices y comentes al respecto.
Hay que dejar claro que mientras José “Piculín” Ortiz militó con la Selección Nacional de Baloncesto de P.R., Danny Santiago estuvo a su sombra. En varios juegos, Danny lució excelente, sin embargo los elogios y la atención eran para Piculín. Resultaba obvio, el momentum era del Picu.
Ante esta situación podemos decir: ya Piculín se fue, ¡Danny este es tu momento!. Sin embargo ahora sucede que la atención se esta desviando hacia lo que pueda o no pueda hacer, Peter John Ramos, y el Sr. Santiago vuelve a un segundo plano.
Recientemente me encontraba visitando un centro de terapia física, y en la espera de mi turno comenzó el primer juego del Pre-Olimpico, P.R. vs Mexico. En aquella oficina ante un pequeño televisor habíamos cuatro “fiebrus” del baloncesto analizando el juego. Uno de ellos comentó que falta hace Daniel Santiago y no habiendo terminado salió otro y dijo: lo que le paso a Santiago fue…
Para sorpresa nuestra, éste último entrenaba con un ex-integrante de la selección, quién le comentó que el problema era que en la selección muchos jugadores se burlaban y se mofaban de Danny. Inclusive en un momento dado cuando Danny trataba de defenderse, un directivo del equipo intercedió apoyando el comportamiento de sus compañeros.
Entonces la pregunta lógica es ¿Quién quiere estar en un equipo así?. ¿Esto aceleró el retiro de Daniel Santiago de la selección de baloncesto de P.R.?
Otro punto que no se puede perder de perspectiva es el aspecto laboral vs la familia. El baloncesto como profesión es bien sacrificado. Hay una generación nueva de profesionales exigiendo tiempo para compartir con su familia, estableciendo esto como prioridad y desarrollo, hacia una mejor calidad de vida. Creo que Danny esta dando fe de esto. Si bien es cierto que los colores patrios siempre hay que defenderlos no es menos cierto que la familia tiene prioridad. De que te vale entregar tu vida al baloncesto y a representar tu patria si esto significa abandonar o perder tu familia y no disfrutar los mejores momentos de tus hijos. Lo ideal es mantener un balance y hacer ajustes para que ambos proyectos se lleven a cabo de una manera adecuada.| Comentarios |
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