

El 1o. de diciembre, los CDC y organizaciones aliadas de todo el mundo conmemoran el Día Mundial del Sida: "Liderar con la ciencia: Unirse para actuar". El tema de este año resalta los logros en la prevención mundial del VIH/Sida y el compromiso continuo de salvar más vidas.
Los primeros casos de VIH/Sida se reportaron hace 30 años, el 5 de junio de 1981, en la edición del Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad de los CDC, Morbidity and Mortality Weekly Report. Desde entonces, las personas que viven con el VIH/Sida, los investigadores, los profesionales de la salud, los activistas, las organizaciones sin ánimo de lucro, las organizaciones comunitarias y otras personas en todo el mundo, han trabajado en conjunto para combatir la epidemia del VIH/Sida. Hoy, reconocemos nuestros éxitos a nivel nacional y mundial y nos comprometemos a salvar más vidas y a lograr nuestra meta de una generación futura libre del sida.
Nuestra respuesta global
Más de dos terceras partes de los 34 millones de personas que se calcula viven con el VIH/Sida en todo el mundo se encuentran en países en desarrollo y casi tres cuartos de las 2.7 millones de nuevas infecciones por el VIH en el 2010 ocurrieron en esos países. En su papel de agencia de salud pública y prevención de enfermedades que se basa en información científica, los CDC brindan apoyo a casi 80 países para fortalecer sus programas nacionales contra el VIH y construir sistemas de salud pública sostenibles, a través del Plan de Emergencia del Presidente para Combatir el Sida (PEPFAR, por sus siglas en inglés). Los CDC trabajan conjuntamente con los ministerios de salud en esos países y con otras organizaciones aliadas para implementar intervenciones sostenibles contra el VIH/Sida y con el fin de medir su eficacia para reducir las infecciones y muertes por el VIH/Sida.
Como uno de los socios clave para la implementación de PEPFAR, los CDC acogen la reciente información científica sobre la prevención de nuevas infecciones por el VIH, que fue divulgada por la Secretaria de Estado de los EE. UU. Hillary Clinton el 8 de noviembre. Esta evidencia indica que tres intervenciones clave, la prevención de las transmisiones de madre a hijo, la circuncisión médica masculina voluntaria y el tratamiento antirretroviral como medida preventiva, si se utilizan en combinación podrían brindar por primera vez una ruta posible para romper el ciclo de nuevas infecciones por el VIH. Los CDC ya han apoyado todas estas intervenciones, así como la amplia consejería sobre el VIH y pruebas del VIH en los países en desarrollo con alta prevalencia del virus. Al poner un mayor énfasis en la intensificación de esta combinación de intervenciones preventivas basadas en la evidencia, tenemos ahora una oportunidad histórica de disminuir la tasa de nuevas infecciones por el VIH a nivel mundial.
Colaboramos al éxito global salvando más vidas en nuestro país
Casi 1.2 millones de personas en los Estados Unidos viven con la infección por el VIH y aproximadamente 50,000 estadounidenses se infectan por el VIH anualmente. Los Estados Unidos han logrado enormes avances contra la infección por el VIH, lo que ha prevenido cientos de miles de nuevas infecciones y ayudado, mediante tratamientos eficaces, a que las personas tengan vidas más prolongadas, saludables y productivas. Aunque la tasa de nuevas infecciones se ha mantenido estable y las personas con el VIH viven más tiempo, se necesitan más esfuerzos. La creciente población de personas que viven con el VIH llevará a aumentos en las nuevas infecciones si los esfuerzos actuales de prevención no se intensifican. Demasiadas personas no saben que tienen el VIH y la cifra de las que tienen el VIH y reciben los servicios de prevención, tratamiento y cuidados adecuados no es suficiente. Para reducir las nuevas infecciones, los CDC están dedicando sus esfuerzos a intervenciones de comprobada eficacia que tendrán el máximo impacto posible en la reducción de la propagación del VIH en los Estados Unidos.
Los CDC y sus aliados están emprendiendo una estrategia de prevención de gran impacto (en inglés) para reducir nuevas infecciones por el VIH, con base en la Estrategia Nacional contra el VIH/Sida (NHAS, por sus siglas en inglés). Desde su lanzamiento por la Casa Blanca en el 2010, la NHAS ha hecho un llamado a la nación para intensificar los esfuerzos de prevención en las áreas geográficas y poblaciones más afectadas, mediante el uso de intervenciones que tengan el mayor impacto.
Los componentes principales de una prevención de gran impacto son:
En la actualidad disponemos más que nunca de herramientas de prevención para ayudar a detener la propagación del VIH. Las herramientas comprobadas incluyen las pruebas del VIH y continuar con la atención médica; el acceso a condones y jeringas estériles; los programas de reducción del riesgo en personas con y sin el VIH; la terapia antirretroviral en personas infectadas para reducir el riesgo de transmisión y la realización de pruebas de detección y tratamiento para otras infecciones de transmisión sexual.
El papel crítico de las pruebas del VIH
Las pruebas de detección son la única forma de identificar a los cerca de 250,000 estadounidenses que viven con el VIH en la actualidad y que no saben que están infectados; estos equivalen a 1 de cada 5 personas con el VIH en los EE. UU. Las pruebas del VIH y el diagnóstico son los primeros pasos para remitir a las personas a tratamientos que les pueden prolongar la vida, así como para ayudar a prevenir la propagación del VIH a sus parejas.
Estas pruebas de detección deben ser parte rutinaria de la atención médica. Los CDC recomiendan que:
En el Día Mundial del Sida, brindamos tributo a los millones de personas que viven con el VIH/Sida en los Estados Unidos y en todo el mundo, y a los millones de personas que se han hecho la prueba del VIH. Sabemos que las pruebas del VIH y la remisión a atención médica pueden salvar vidas, y estamos trabajando para que con base en esos logros ayudemos a garantizar que más personas tengan una vida más saludable y prolongada. Todavía se necesita hacer más, sin embargo, en la actualidad, los nuevos conocimientos científicos en combinación con los logros en la implementación de intervenciones de prevención, atención y tratamientos de comprobada eficacia ofrecen la oportunidad de salvar la vida de millones de personas que viven con el VIH/Sida en todo el mundo. Con nuestro compromiso continuo, podemos lograr la meta de una generación libre de sida y prevenir la transmisión del virus a millones de personas que no han nacido.
Información: CDC
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