

Por: Alfred Machado, CPT
En esta época de fin de año y comienzo de uno nuevo, es casi obligatorio que pensemos en las cosas que se quedaron por hacer y más aún las que queremos lograr. Pero cada vez son más los que hacen tremendas listas, pero a la hora de la verdad los resultados son mínimos. Quizás nos exigimos demasiado o las metas son irreales, por eso un paso importante es definir cuán real es mi meta.
La visión de lo que quieras lograr en cualquier aspecto es la esencia del éxito, primero debes saber qué quieres lograr. Uno se debe proyectar y autoanalizar antes, porque las cosas no siempre caen del cielo. Hay que soñarlas y luchar con muchos obstáculos que se interponen en el camino.
En la vida no hay nada que se pueda obtener sin sacrificar algo. Es necesario reconocer y saber que toda meta conlleva de sacrificios y que para obtener los resultados esperados siempre hay que dar algo a cambio. Por ejemplo, si decides que en las mañanas es que vas a realizar tu actividad física, entonces sabes que hay que levantarse algo más temprano, así que sacrificamos el sueño o descanso. Si decides que vas a dejar de fumar, el sacrificio es mayor y es necesaria la ayuda de un profesional.
La disciplina juega un importante papel, la combinación de esta y la perseverancia es la fórmula mágica en cualquier meta y resolución que decidas obtener. No todo saldrá según planificado, llegarán obstáculos y situaciones donde tendrás que tomar rutas alternas. Lo importante es no perder el foco y tu norte y tan pronto te repongas volver a la ruta.
El amor que te tengas es necesario que florezca. En ocasiones los autos, la casa, la oficina, tus hijos y demás son más importantes que tú. Estamos pendiente de cuando hay que cambiarle el aceite al auto, todos los detalles de la casa, etcétera, etcétera y tu cuerpo, mente y espíritu, donde lo dejas. Cuando hagas algo pregúntate, le hago daño a mi cuerpo, si la contestación es sí, ya sabes lo que tienes que hacer.
Cuando haga tu lista de resoluciones, esta no debe ser extensa, dale importancia a todos los elementos y crea un balance entre lo físico, social, familiar, espiritual, económico y cualquiera adicional. Todo guarda relación entre sí, al menos anota una de cada renglón. Una vez anotada traza un plan real de cómo puedes lograr ese resultado esperado. En ocasiones necesitarás ayuda de un profesional, no creas que te lo sabes todo. Recuerda trazarte metas a corto plazo y poco a poco añádele más. Una vez alcanzada alguna de ellas debes premiarte antes de entrar en la próxima etapa. No existe resultado sin sacrificio y disciplina. Espero que encuentres tu norte y que las montañas que han de llegar las puedas sobrepasar con poca o ninguna dificultad. El esmero y dedicación que le impartas te llevarán al resultado esperado. Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo.