Defensa Urbana

bullying

¿Cuál es la definición de molestar o intimidar (bullying)?

El acto de molestar o intimidar (bullying) es todo comportamiento agresivo que sea intencional, repetido en el tiempo y que implique un desequilibrio de poder o de fuerzas. Un niño o niña que está siendo molestado(a) o intimidado(a) tiene muchas dificultades para defenderse.

¿Quién es molestado o intimidado?
Los estudios muestran que entre el 15 y el 25% de los estudiantes de los Estados Unidos son molestados o intimidados con cierta frecuencia (“a veces o más a menudo”) mientras que entre el 15 y el 20% reportan que molestan o intimidan a otros con alguna frecuencia.
(Melton et al, 1998; Nansel et al, 2001)

Los varones son más proclives que las niñas a molestar o intimidar a otros.

Las niñas frecuentemente reportan haber sido molestadas o intimidadas tanto por varones como por otras niñas, pero los varones son molestados o intimidados con mayor frecuencia solamente por otros varones.

¿Cuáles son las consecuencias de molestar o intimidar? Los niños y los jóvenes que sufren molestias o intimidaciones son más proclives que otros niños a sentirse deprimidos, solitarios, ansiosos; tener la autoestima baja, sentirse enfermos y pensar en el suicidio.

¿Qué tan conscientes son los adultos de los actos de molestia o intimidación? Los adultos a menudo no son conscientes de los problemas de molestias o intimidaciones. En un estudio, el 70% de los docentes creía intervenir "casi siempre" en las situaciones de molestia o intimidación; sólo el 25% de los estudiantes estuvo de acuerdo con esta evaluación. (Charach et al, 1995)

¿Cómo se manifiesta el acto de molestar o intimidar?

Niños que son molestados o intimidados


Existen muchas señales de que un niño/niña está siendo molestado(a) o intimidado(a) (bullied). Algunas señales a tener en cuenta son:

  • El niño/niña vuelve a casa con prendas de vestir, libros u otras pertenencias rotas, dañadas o faltantes;
  • • El niño/niña presenta moretones, cortes o rasguños inexplicables;
  • • El niño/niña parece temeroso(a) de ir a la escuela, de caminar hacia y desde la escuela, de subir al autobús escolar o de participar de actividades organizadas con pares;
  • • El niño/niña parece estar triste, de humor cambiante, lloroso(a) o deprimido(a) cuando vuelve a casa;
  • • El niño/niña frecuentemente parece ansioso y/o sufre de baja autoestima.

Si usted sospecha que su hijo/hija está siendo molestado(a) o intimidado(a), recuerde apoyar a su hijo/hija, informar a otros y tomar medidas.

  • Primero, concéntrese en su hijo/hija. Muéstrele su apoyo y reúna información sobre el acto de molestia o intimidación. Dígale a su hijo/hija que usted está preocupado/a por él/ella y hágale preguntas.
  • Contacte al docente y/o director de la escuela de su hijo. Él o ella probablemente estén en una mejor posición para comprender las relaciones entre su hijo/hija y los demás pares en la escuela. Pídale al docente que hable con otros adultos que interactúan con su hijo/hija en la escuela para ver si ellos han observado a otros estudiantes molestando o intimidando a su hijo/hija.
  • Si usted sabe que su hijo/hija está siendo molestado(a) o intimidado(a), tome medidas rápidamente. No hay nada peor que hacer nada, y los actos de molestia o intimidación pueden tener efectos graves.

Si después de hablar con su hijo/hija y con el personal de su escuela, usted no cree que su hijo/hija esté siendo molestado(a) o intimidado(a), esté alerta sobre otros posibles problemas que su hijo/hija podría estar sufriendo. Comparta sus preocupaciones con un consejero de la escuela de su hijo/hija.

Niños que molestan o intimidan

Muchos niños participan de actos de molestar o intimidar (bullying) cotidianamente. Si bien cada niño es diferente, aquellos que molestan o intimidan a otros jóvenes comparten algunas características comunes. He aquí algunos elementos a tener en cuenta:

Características Comunes de los Niños que Molestan o Intimidan

  • Impulsivos, exaltados, dominantes;
  • Fácilmente frustrados;
  • Carecen de empatía;
  • Tienen dificultad para seguir reglas; y
  • Ven a la violencia de una forma positiva.
  • Los varones que molestan o intimidan tienden a ser físicamente más fuertes que los demás niños.

No existe una causa única para los actos de molestia o intimidación entre los niños. Una gran cantidad de factores diferentes puede poner a un niño o niña en riesgo de ser molestado(a) o intimidado(a) por sus pares. Sin embargo, se ha descubierto que los niños que molestan o intimidan tienen mayores probabilidades que sus pares que no molestan ni intimidan de provenir de hogares con ciertas características.

Factores de Riesgo Familiares para los Actos de Molestia o Intimidación

  • Una falta de calidez y participación de parte de los padres;
  • Conductas parentales extremadamente permisivas (incluyendo una falta de límites para el comportamiento de los niños);
  • Falta de supervisión de los padres;
  • Disciplina estricta y física; y
  • Incidentes de molestias o intimidaciones en casa.

Los Actos de Molestar o Intimidar y Otros Comportamientos Violentos y/o Antisociales
Las investigaciones muestran que los actos de molestia o intimidación pueden ser la señal de alerta de otros comportamientos antisociales y/o violentos más graves. Los niños que frecuentemente molestan o intimidan a sus pares son más proclives que otros a:

  • Involucrarse en peleas frecuentes;
  • Resultar heridos en una pelea;
  • Realizar actos de vandalismo o de robo de propiedades;
  • Beber alcohol;
  • Fumar;
  • Faltar a la escuela sin permiso;
  • Abandonar la escuela; y
  • Portar un arma


El acto de molestar o intimidar puede tomar diversas formas como por ejemplo:

  • Molestias o intimidaciones físicas, tales como golpear o empujar;
  • Molestias o intimidaciones verbales, tales como burlarse o insultar;
  • Molestias o intimidaciones no-verbales o emocionales, tales como intimidar a alguien mediante gestos o exclusión social;
  • “Ciber-intimidación” (Cyber bullying), enviando mensajes insultantes por correo electrónico.

Información: hhs.gov

secvio

Un estudio reciente halla que casi una quinta parte de los estudiantes de secundaria admite haber maltratado físicamente a alguien con el que estaba saliendo, y esos mismos estudiantes probablemente han maltratado a otros estudiantes y sus hermanos.

El estudio proporciona nuevos detalles sobre las relaciones entre los distintos tipos de violencia, señaló la autora principal del estudio Emily F. Rothman, profesora asociada de la Facultad de salud pública de la Universidad de Boston.

"Hay una gran conexión global entre la perpetración de la violencia en el noviazgo y la perpetración de otras formas de violencia juvenil", explicó. "La mayoría de los estudiantes que eran violentos con sus parejas eran por lo general violentos. Así que no seleccionaban específicamente a sus parejas para ejercer la violencia".

Para el estudio, publicado en la edición de diciembre de la publicación Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine, los investigadores encuestaron a 1,398 estudiantes de secundaria urbanos de 22 escuelas de Boston en 2008 y les preguntaron si habían maltratado físicamente a su novio o novia, hermano o compañero en el mes anterior.

Los autores definieron el abuso físico como "empujones, bofetadas, golpes, puñetazos, patadas, o asfixia". Quedaron excluidas las agresiones que se producían durante el juego.

Más del 41 por ciento dijo que había lastimado físicamente a otro niño al menos una vez en el mes anterior, el 31.2 por ciento informó que había maltratado físicamente a sus hermanos y casi el 19 por ciento dijo que había maltratado a su novio, novia, a alguien con el que salían o con el que simplemente mantenían relaciones sexuales.

Entre los que admitieron que ejercían la violencia contra su pareja, el 9.9 por ciento informó que daba patadas, golpes o había intentado asfixiar a su pareja, el 17.6 por ciento señaló que había empujado o abofeteado a su pareja y el 42.8 por ciento que había maldecido o llamado a alguien "gordo", "feo", "estúpido" o un insulto similar.

Proporcionalmente, más chicas que chicos (27 por ciento frente al 10 por ciento) informaron que habían maltratado a la persona con la que salían.

Después de ajustar factores como la edad y escuelas específicas, los investigadores encontraron que el maltrato a las parejas estaba estrechamente relacionado con el maltrato a otros estudiantes, especialmente entre los varones.

Los estudiantes que usaban drogas, portaban cuchillos o que habían tenido problemas con la justicia eran más propensos a maltratar a sus parejas. Además, aquellos que habían sido testigos de la violencia en la comunidad también eran más propensos a ejercer la violencia.

Estos hallazgos coinciden con una investigación anterior sobre adultos maltratadores, que demostró que la violencia doméstica a menudo acompaña a otros comportamientos violentos y criminales, apuntaron los autores.

Sin embargo, el estudio tiene algunas debilidades. Los estudiantes, de los cuales cerca del 80 por ciento eran negros o hispanos, solo procedían de escuelas secundarias públicas. Quedaron excluidos del estudio aquellos estudiantes que no habían salido recientemente con alguien y los hallazgos se basaron en autoreportes. Tampoco se evaluaron los motivos, así que se desconoce si algunos de los adolescentes actuaron en defensa propia.

Aún así, los resultados pueden ayudar a la gente que trabaja con adolescentes a detectar la violencia en las relaciones de noviazgo entre adolescentes, señaló Rothman. "Este estudio apoya la idea de que debemos enfocarnos en los niños que están siendo violentos con sus hermanos y compañeros, y abordar su comportamiento violento en general", apuntó.

Monica Swahn, profesora asociada del Instituto de Salud Pública de la Universidad Estatal de Georgia, cuya investigación incluye la violencia y la epidemiología de las lesiones, señaló que los hallazgos del estudio dan a los investigadores una idea de cómo se puede reducir los comportamientos violentos en adolescentes al abordar más de un tipo de violencia.

Sin embargo, pocos programas antiviolencia para niños en las escuelas han demostrado ser efectivos, apuntó.

Información: womenshealth.gov

violenciamujer

En 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 25 noviembre como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La violencia contra las mujeres y niñas constituye un problema de proporciones pandémicas. Al menos una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido maltrato, ha sido forzada a mantener relaciones sexuales o ha padecido algún tipo de abuso a lo largo de su vida, generalmente por parte de alguien conocido.

Los defensores de los derechos de las mujeres establecieron a partir de 1981 el 25 de noviembre como día contra la violencia. La fecha conmemora el brutal asesinato en 1960 de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana, por orden del dictador dominicano Rafael Trujillo (1930-1961).

Se invita a los gobiernos, organizaciones internacionales y ONG a que ese día organicen actividades con el fin de promover la conciencia colectiva del problema. El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer también constituye el punto de partida de los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género, que se prolongan hasta el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

Información: OMS

legitimadefensa

No incurre en responsabilidad el que defiende su persona, sus bienes o derechos, o su morada, o la persona, bienes o derechos, o morada de otros en circunstancias que hicieren creer razonablemente que se ha de sufrir un daño inminente, siempre que hubiere necesidad racional del medio empleado para impedir o repeler el daño, falta de provocación suficiente del que ejerce la defensa, y no se inflija más daño que el necesario al objeto.


Para justificar el dar muerte a un ser humano, cuando se alegue legítima defensa, es necesario tener motivos fundados para creer que al dar muerte al agresor se hallaba el agredido o la persona defendida en inminente o inmediato peligro de muerte o de grave daño corporal.


Para justificar la defensa de bienes o derechos las circunstancias indicarán un ataque a los mismos que constituya delito o los ponga en grave peligro de deterioro o pérdida inminente.
Para justificar la defensa de morada las circunstancias indicarán una penetración ilegal o con el fin de cometer algún delito.

Información: Código Penal, 1974 de Puerto Rico

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